viernes, 21 de junio de 2013

LITTLE SALT

salt - LITTLE SALT SPRINGS Full Image 

  http://www.flheritage.com/facts/reports/places/index.cfm?fuseaction=FullImage&id=755

La arqueología tiene ese mágico don de descubrir pequeñas historias del pasado; historias que nos emocionan, nos intrigan, nos espantan pero sobre todo, nos llevan a la reflexión acerca del devenir humano. Recuerdo la frase final de la película "Viven", donde el personaje interpretado por John Malkovich, expresa su convencimiento de que el ser humano es capaz de cualquier cosa cuando se enfrenta a la supervivencia. Y de esto va también la historia de Little Salt.
Little Salt es una gran poza, alimentada por un manantial, situada en Florida. A lo largo de los años el nivel del agua ha ido subiendo con lo que la imagen que tenemos hoy de ella no se corresponda con la gran fosa de escarpadas paredes que debió ser hace miles de años. Desde hace años, hasta 2013 en que el proyecto se vio afectado por los recortes, se han llevado a cabo trabajos de arqueología submarina en los dos niveles aterrazados que se formaron en la poza y que están hoy cubiertos por el agua.
En el nivel inferior se encontraron restos humanos junto con un gran caparazón de una tortuga prehistórica ya extinta bajo el cual aún se conservaba una estaca de madera. La fecha de carbono 14 nos lleva a una fecha de aproximadamente 12000 años antes de nuestros días.
El extraño descubrimiento del "paleoindio" y la tortuga llevó a sus descubridores a elaborar una sugerente teoría. Por las razones que fueran, accidentales o no, el individuo había caído al fondo de la fosa logrando nadar hasta alcanzar la terraza formada por la erosión del agua. Acuciado por el hambre, logró capturar una tortuga y cocinarla en su cubículo. Finalmente, falto de recursos, murió de hambre.
Una extraña historia, sin duda, que nos abre multitud de interrogantes. Qusiéramos saber más, pero ya no es posible.



lunes, 1 de abril de 2013

DON ARTURO, EL SABIO


Siempre me han gustado las placas que recuerdan que en tal sitio vivió o murió tal o cual personaje. No me refiero a las frías indicaciones colgadas por los ayuntamientos sino a las colocadas por suscripción popular, de la comunidad de vecinos,  de la Asociación de críticos o de los Amigos de la Bandurria italiana.

Por eso, de niño siempre me llamó la atención una placa situada en el número 37 de la calle de Virgen del Portillo, en el madrileño barrio de La Concepción:

EN ESTA CASA VIVIÓ Y MURIÓ EL ILUSTRE SABIO EN RAYOS CÓSMICOS D. ARTURO DUPERIER VALLESA. LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS. MADRID MCLIX.

Quizá fuera la antigüedad de la fecha -en los inicios de construcción del barrio- o la intitutlación con sabor a tiempos pasados; siempre me pregunté quién era Arturo Duperier, pero por más que miraba en la Larousse
nada encontraba.

Don Arturio Duperier fue uno de los más destacados científicos en el campo de la radiación cósmica a nivel mundial. Discípulo de otro gran investigador, Blas Cabrera, contribuyó al desarrollo del campo de la física de partículas. Realizó estudios en Francia y fue profesor de las Universidades de Birmingham y Manchester así como del Imperial College de Londres.

El 17 de enero de 2013 supe por una gacetilla local que se había inaugurado un monumento a tan ilustre sabio en el Parque de El Calero situado próximo al domicilio citado. Allí acudió la concejala presidenta del distrito y el concejal de Movilidad y Medio Ambiente Antonio de Guindos, quién dimitiría pocos días después a consecuencia del caso Madrid Arena, así como diversos familiares del científico. La noticia recogía que D. Arturo era conocido por "El Sabio" entre los vecinos, que le encantaba pasear por el parque porque era un gran amante de la naturaleza e incluso ponían la nota simpática en su bisnieta que contaba que su padre quería que estudiara física como su antepasado.

Me hubiera gustado estar presente en el acto. Hubiera querido saber si los representantes políticos conservadores que dirigen el ayuntamiento hablaron del pasado republicano de D. Arturo. Si sabían que, estando en zona republicana, acudió a un congreso en el extranjero en 1937,  y volvió desoyendo a los que le conminaban a cambiarse de bando. Quisiera saber si hablaron de que fue procesado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas en 1939 y desposeído de su cátedra; de su exilio forzoso en Inglaterra del que no volvió hasta 1953. Ignoro si mencionaron que, cuando se le permitió su vuelta en 1953, le impidieron traer el laboratorio que le había donado la Universidad de Manchester (finalmente llegó, pero fue "discretamente" olvidado en un almacen de aduanas) y por tanto se vio obligado a abandonar sus estudios experimentales limitándose a dar clases teóricas.

Nada de esto se, pero me gustaría saber...

He aquí el vínculo a la noticia en ABC de la colocación de la placa en 1959.
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1959/10/20/049.html

La maleta de Sofía




Sorprende a veces como en los momentos más insospechados surgen personajes de gran vitalidad y desconocidos por el gran público. Aburrido una mañana de jueves santo frente al televisor me topé con un estupendo documental titulado "La maleta de Sofía" (2011), dirigido por Marcos Gallego y escrito por él mismo en colaboración con Gonzalo G. Velasco.
"¿Quién conoce a Sofia Casanova?" reza un artículo de El Mundo de 2010. Yo desde luego no. pero merece la pena acercarse a la vida de esta singular escritora y periodista gallega que vivió entre 1863 y 1958. Casada con un intelectual polaco, residió varios años en aquel país donde finalmente moriría. Autora de novelas y cuentos, frecuentó la Cova céltica, semillero de intelectuales gallegos como Murguía o Pondal. Conoció los sinsabores de la Primera Guerra Mundial, vivió en la corte de los zares (tratando con el tristemente famoso Rasputín) y relató sus impresiones sobre la Revolución Bolchevique como corresponsal de ABC en Moscú. Pero también vivió en Inglaterra conociendo el movimiento sufragista, pasó por Alemania durante el periodo nazi y sufrió una nueva guerra, una de cuyas consecuencias fue la transformación de Polonia en una república popular.
 Personaje singular, uno de tantos que están escondidos esperando que su historia salga a la luz. La suya, pero también la de su criada Pepiña, aldeana marcada por el estigma de la maternidad fuera del matrimonio y que acompañaría a su señora hasta la muerte en Polonia.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentales-culturales/maleta-sofia/1738560/
http://es.wikipedia.org/wiki/Sof%C3%ADa_Casanova

jueves, 31 de enero de 2013

EL ARQUERO DE AMESBURY


http://www.crumbleholme.plus.com/Beakerfolk/brayne/jbamesbury-archer.jpg 
 http://www.crumbleholme.plus.com/Beakerfolk/brayne/jbamesbury-archer.jpg



Recientemente volví a encontrarme con mi antiguo compañero de doctorado y hoy profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, Rafael Garrido Pena. Fue con motivo de una conferencia sobre uno de los temas que más nos apasionaban en nuestra época de doctorandos: el valor comercial y de prestigio de los intercambios en la Prehistoria. Rafael Garrido habló de este tema referido al periodo en el que ha desarrollado su carrera investigadora: el Calcolítico campaniforme (entre el 2500 y el 2000 a.C aproximadamente). Su exposición se basó en las teorías acerca del contenido de la vajilla campaniforne que se repite en el ajuar de las tumbas desde Portugal hasta el sur de Suecia y desde Inglaterra hasta centroeuropa: el vaso campaniforme, el cuenco y la cazuela.  De esta forma sigue la línea avanzada en su día por Andrew Sherrat cuando en 1988 especuló con la posibilidad de que esta vajilla de lujo contuviera bebidas alcohólicas y alimentos utilizados en ritos de comensalidad, funerarios o no, necesarios para asegurar el control de la sociedad por parte de las jerarquías que empezaban a crearse en este momento. 

Sorprendente resulta la comprobación de aquella tesis con los análisis de pastas que han determinado que en la mayoría de los vasos campaniformes de los yacimientos peninsulares hay restos de cerveza de trigo, en algún caso con un elemento psicotrópico añadido, además de otros líquidos como una bebida hecha de pera o un yogur. Por otro lado, en las cazuelas se han encontrado rastros de grasas animales, lo que indica que sirvieron para contener alimentos. Resulta curioso que los cuencos en los ambientes funerarios aparecen siempre dentro de la cazuela, lo que indica que se utilizaba como medida para repartir entre los comensales. El profesor Garrido ha establecido un cálculo de proporciones y ha propuesto que, considerando el cuenco como ración individual,  en estos banquetes pertenecerían entre cinco y siete personas. En algún enterramiento los vasos aparecen hechos añicos por debajo del cuerpo lo que parece indicar que tras el consumo de bebida y comida se procedió a romper la vajilla.

Dentro de su conferencia me llamó la atención , por lo que revela de la aplicación de los avances de la química y la biología en la arqueología, la mención al yacimiento, desconocido para mí hasta entonces (yo siempre he sido muy del Hierro), de Amesbury, Inglaterra, cerca del monumento de Stonehenge. Es el conocido como "Arquero de Amesbury", un hombre de unos cuarenta años con una característica tara ósea (dos huesos de los pies fusionados); se le conoce como el "arquero" por la cantidad de puntas de flecha que se hallaron como ajuar junto al cadáver. También aparecieron cinco vasos campaniformes, diversas herramientas de cobre para el trabajo del metal y un yunque portátil. Esto ha hecho suponer que el "arquero" sería un experto herrero. Y ahora damos paso a la ciencia: los análisis de isótopos de estroncio y de oxígeno pueden determinar si el difunto nació en la zona donde murió o procedía de otro lugar. En nuestro caso, el análisis de isótopos de oxígeno, que determinan la temperatura del agua y por tanto las condiciones climáticas específicas de unas zonas y otras, estableció que nuestro "arquero" no procedía de Inglaterra sino de algún lugar de Centroeuropa. 

Amesbury es ciertamente sorprendente si se tiene en cuenta que en los primeros estudios sobre el Campaniforme se interpretaba la expansión de esta vajilla asociada a movimientos de pueblos que fluían y refluían desde su lugar de origen (para algunos Portugal, para otros el Rin), en lo que Binford denominaba con sorna "la arqueología acuática". Estas teorías se vieron superadas a partir de los años setenta por iniciativa del arqueólogo Clarke que decía que él no veía "pueblos campaniformes" sino "pueblos con campaniforme", entendiendo que el ajuar fue extendiéndose como producto de intercambios entre grupos humanos asociado a un ritual específico.

Pero hay más sorpresas: la datación por carbono ha establecido una fecha aproximada del enterramiento en trono al 2300 a.C, un momento en el que parte de Stonehenge estaría levantado; esta proximidad al famoso yacimiento ha levantado una cierta controversia científica entre quienes opinan que el arquero podría ser un peregrino y los que piensan que la distancia entre ambos lugares no es tan corta como para establecer una relación clara. Y aún más: cerca de la tumba del arquero se halló otra de un joven de unos veinte años; el esqueleto poseía la misma característica ósea del arquero, por lo que algunos autores especulan con la posibilidad de que fueran familia.

Y como siempre en el estudio de la apasionante bruma del pasado, la arqueología nos deja preguntas para las que nunca obtendremos respuestas. Dejemos, pues, paso a la imaginación.
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lunes, 14 de enero de 2013

LA MAGLIANA


Una de mis primeras colegas solía decir a sus alumnos y alumnas: “es fácil hablar de crisis del pasado, lo difícil es vivirlas”. Hace pocos días terminé de ver la magnífica serie italiana “Romanzo criminale”, en español “Roma criminal”, basada en la novela del mismo título del juez Giovanni di Cataldo. La serie narra la historia de la banda criminal de La Magliana, suburbio de Roma al que pertenecían varios de los protagonistas, y que controló las redes de prostitución, juego y tráfico de drogas en la ciudad entre finales de los setenta y principios de los ochenta; la época conocida por los italianos como los “años del plomo” por la violencia política que hizo tambalearse al sistema político y social del país.
A lo largo de los capítulos vemos el desarrollo de la banda en un contexto en el que se relaciona, como sucedió en realidad, con la mafia, la camorra, la extrema derecha, de alguna manera, con el asesinato de Aldo Moro, la masacre de Bolonia, la logia P-2 o la quiebra del Banco Ambrosiano. Pero después de visionarla, de disfrutar de su ambientación y de la excelente construcción e interpretación de algunos de sus personajes (especialmente del “frío”, obra del actor Vinicio Marchioni), y de su excelente banda sonora central (a cargo de Pasquale Catalano, con un inquietante acorde de violines in crescendo cortado bruscamente por un solo de chelo y piano), de la vuelta a la realidad surgió una reflexión.
Es fácil que al final de la serie te encariñes con los personajes, que sufras como ellos, o que llegues a odiarlos como ellos entre sí. Pero es en ese momento cuando has asumido como normal la violencia visual que impregna la cinta. Las muertes, asesinatos crueles y fríos, torturas, parecen quererse envolver en unos personajes humanos que, sin embargo, no son sino trasuntos de delincuentes reales, violentos, asesinos, traficantes, algunos rehabilitados y otros muertos por su mismo hierro, que pusieron su grano de arena en aquellos convulsos años de Italia, Por eso es tan peligrosa la imagen, y tan perversa la escritura, en este caso en formato guion. Porque nos puede hacer ver como cierta una ficción que nos aleja de la realidad dura de aquellos días que ahora vemos con distancia, como si fuera una película de vaqueros; basta con escribir La Magliana en internet y, acercarse a las imágenes y a la vida de los auténticos Fredo, Búfalo, Libanes, y Dandi. Esta sensación del espectador que pierde la realidad la experimenté también al ver la película Der Baader Meinhoff Komplex, “RAF, la Fracción del Ejército Rojo”.   sobre la banda terrorista Baader-Meinhoff, donde el dirigente y antiguo delincuente común Andreas Baader era representado como una estrella de rock, con un espíritu romántico que quizá enmascaraba los crímenes cometidos por él y su banda en la Republica Federal Alemana. Entonces supongo que llegamos a la típica pregunta de tertulia televisiva: ¿vivimos en una sociedad inmunizada ante la violencia? También podríamos preguntarnos cuánto hay de anécdota en esos relatos cinematográficos, esquematizando personajes y situaciones y sin que en ningún momento se profundice en las causas que generaron esas situaciones de delincuencia y terrorismo.
            Claro que, como decía mi colega, lo fácil es hablar distendidamente sobre hechos dramáticos del pasado, lo complicado es vivirlos.

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jueves, 20 de diciembre de 2012

GÓSPEL




Hace poco escuché este electrizante tema de Mhalia Jackson que me remitió al momento en que la escuché por primera vez en el clásico de Hollywood "Imitación a la vida". la película narraba el rechazo de una joven negra a su condición étnica y social, ejemplificada en su madre, y que tampoco se dejaba seducir por la comprensión de unos blancos que se limitaban a actuar en favor de la causa negra movidos por un cierto sentimiento de culpa. Pensando en este tema y en la filosofía que hay detrás de su letra (pronto dejaré de sufrir los problemas del mundo, pronto estaré con mi señor), vuelvo a pensar en la tan manida frase de la religión como "opio del pueblo" (no en el sentido de veneno como muchos creen, sino de adormecimiento de conciencias), y me sumerjo en la manifestación musical por excelencia de la músicas religiosa negra: el gospel.

Sabemos que los primeros negros llegaron de manos de los españoles a las costas norteamericanas a principios del siglo XVI pero nunca llegó a establecerse una colonia permanente con esclavos hasta 1619 en que un barco inglés introdujo a los primeros habitantes africanos en las costas de Virginia. A partir de ese momento las tradiciones musicales africanas y la introducción de los esclavos en la fe cristiana derivó en los denominados "espirituales negros" que hacia el siglo XIX, con la influencia de los himnos religiosos anglosajones, derivaron , en el género conocido como "góspel" (del inglés God spell, "palabra de Dios") que se convirtió en un elemento ritual más de las celebraciones religiosas. De esta forma, la población negra de Estados Unidos, que vió como su supuesta libertad tras la Guerra de Secesión, era sustituída por las infamantes y segregadoras Leyes de Jim Crow, se resignaba a su condición asumiéndola como un castigo de Dios, como el padecimiento en este valle de lágrimas que acabaría con la muerte y el retorno a la casa del Señor. Y así, la mera constatación de las causas de las injusticias o la abierta denuncia de la situación a la que se veían sometidos se entendía como una afrenta al aún temido blanco; algo propio de gente sin aprecio a la vida. Por si la religión no surtía efecto allí estaban presentes tanto el Klan como la Ley de Lynch. Los linchamientos se hicieron parte del paisaje sureño desde finales del siglo XIX hasta los años 30 del XX; linchamientos de negros a los que asistían familias enteras de blancos, muchos de los cuales tomaban fotos para enviarlas como postales de correo. Una imagen de éstas fue la que le quitó el sueño a Abe Meeropol y la que le llevó a componer esta terrible canción interpretada por Lady Day.

 


Pero no todo fue opio. Algunos miembros de la comunidad negra estadounidense se atrevieron a alzar su voz; Gabriel Prosser (caudillo de una de las primeras rebeliones de esclavos), Marcus Garvey, W.E. Du Bois, Thurgood Marshall, MLK y tantos otros. 

Hace poco, una persona ya mayor y muy querida por mí, me pidió que le transcribiera una oración titulada "Devoción por las almas del Purgatorio". Mientras escribía al ordenador mis ojos desvelaban palabras: "resignación", "dolor", "penalidades", "sacrificio", "futuros refrigerios" (en ésta esbozé una sonrisa), y otras por el estilo. Al terminar mi tarea pensé en el opio de la religión en tiempos del franquismo. Pero si hemos llegado hasta aquí, sin duda es porque, al igual que en la América del Góspel, muchos miembros de aquella generación lograron romper con la adicción.

P.D: Un amigo me pide que promocione su blog. Allá va:

enantananarivo.blogspot.com 


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jueves, 29 de noviembre de 2012

CHARLIE DONNELLY









Las tragedias humanas se repiten sin que nadie sepa aprender del pasado o como sin algunas cosas tuvieran que estar siempre presentes por necesarias. Desde hace años términos como “deshaucio” o “dación en pago” se han convertido en habituales en los labios de cada ciudadano español. Y al hilo de todo ello, me encuentro con un texto que habla del joven poeta irlandés Charles Donnelly, miembro del partido republicano de izquierdas Congreso Republicano en los años 30. Donnelly conoció a otra activista Cora Hughes durante un desahucio: arrojaba la justicia y la policía a una anciana de un piso por no poder pagar su alquiler y ellos, sin pensárselo mucho, volvieron a meter los enseres desperdigados por la calle en la casa. Ambos fueron condenados a pagar una multa o pasar un tiempo equivalente en la cárcel, opción que ambos  aceptaron. No era la primera vez para Charles, puesto que meses antes había también optado por la cárcel durante un juicio por formar parte de un piquete en una huelga de panaderos.

Charles ya se había enfrentado a numerosas instituciones a pesar de su juventud, llevado por la rebeldía de su causa (su padre,  la escuela, y la universidad) teniendo que emigrar finalmente  a Londres. En 1936 volvió a Irlanda ante el llamamiento del Congreso Republicano para alistarse en las Brigadas Internacionales que se estaban formando para apoyar a la República Española. El 27 de febrero de 1937 moría en combate en el cerro Pingarrón durante la Batalla del Jarama. Cuentan que uno de sus últimos versos surgió de sus labios al tiempo que exprimía unas aceitunas: “Even the olivas are bleeding” (incluso las olivas sangran)

Charles y Cora unieron sus pasiones políticas y vitales. Aunque Cora murió joven, con tan sólo diecinueve años, él no la olvidó nunca. Años después  algunos le recordaban en Londres llevando consigo un mechón de su pelo.